¡Pobre de nuestra cartera! A veces la exprimimos en exceso e incluso podemos desangrarla para cubrir nuestros gastos, imprevistos y deudas. El secreto para tener unas finanzas sanas, empieza con un diagnóstico personal de tu situación actual. Para esto, te compartimos 4 escenarios que podrías estar enfrentando. Míralos y analiza si te identificas con uno o varios de ellos:

Cartera herida

ESCENARIO 1: No llegas a fin de mes (o de quincena)

Cuando llega el fin de mes y tienes que hacer determinados pagos, empiezas a sufrir. No te alcanza o te atrasas con compromisos financieros que ya estaban programados: pago de servicios, renta o hipoteca, colegiaturas. Posiblemente tienes que recurrir a préstamos o a tu tarjeta de crédito, lo cuál nos lleva al siguiente escenario.

 

ESCENARIO 2: Usas crédito para hacer tus pagos

Esto significa que empiezas a vivir de prestado. Utilizas las tarjetas de crédito para pagar tus gastos diarios porque lo que estás ganando no te alcanza. Es posible que veas cómo tu deuda va creciendo y que ya tampoco te esté alcanzando para pagarla.

 

ESCENARIO 3: Pagas los mínimos

¡Auch! Este escenario es muy doloroso, porque ves cómo mes con mes tu deuda se incrementa y posiblemente sólo estás cubriendo los pagos mínimos en vez del total de tu deuda, mismos que también se van haciendo mayores. Esto se vuelve un círculo vicioso en donde cada vez pagas más a un compromiso que parece un barril sin fondo.

Cartera vacía invested

ESCENARIO 4: No cuentas con un fondo de emergencias

El día de hoy no podrías cubrir gastos imprevistos. Las reparaciones en el hogar, alguna emergencia médica o de otro tipo son simplemente impensables. Si algo así sucediera posiblemente estarías en serios problemas.

 

¿Te identificaste con alguno de estos escenarios? Si tu respuesta fue positiva para uno o más de estos casos, efectivamente tu cartera está sufriendo y tú con ella. La buena noticia es que ya que detectamos esta situación y nos hacemos conscientes de ella, es más sencillo tomar cartas en el asunto y empezar a resolver ahora que ya tenemos conocimiento. 

 

A continuación veremos los pasos que te recomendamos seguir para mejorar tu situación actual. Toma nota.

 

Las 4 R que le devolverán la vida a tu cartera

 

  1. Respira, siéntate y toma nota

Cuando nos enfrentamos a alguna enfermedad o emergencia médica, lo primero que debemos de hacer, es analizar la situación real del paciente: tomarle los signos vitales, la temperatura, posiblemente hacerle análisis de sangre o tomarle radiografías. Con tu cartera procederemos de la misma manera. Para esto necesitarás:

Todos tus estados de cuenta de tarjetas, préstamos, hipotecas, colegiaturas y demás gastos

Todos tus recibos de nómina, pagos o cualquier otra fuente de ingreso

Una lista de tus gastos fijos, gastos variables e indulgencias o pequeños gustitos.

Ya que cuentas con toda la información, lo primero es ver cuánto debes, cuánto gastas y cuánto ganas. Este diagnóstico te permitirá comprender mejor tu situación actual.

 

2. Recorta

Si ya hiciste el paso anterior es probable que te hayas sorprendido o que no sepas qué debes de hacer ahora para corregir el rumbo. En vez de paralizarte, esta emoción puede servirte de motivador para ajustar lo que haga falta. Antes que nada, empieza a revisar a consciencia los gastos fijos, gastos variables e indulgencias. Tal vez puedas recortar algunos de estos gastos, reducir otros, e incluso compartir o eliminar algunos. Si haces esto al menos durante algunos meses, podrías ayudar a tu cartera a mejorar tu situación.

Cartera candado

3. Reestructura

Si la deuda te está comiendo, haz citas en los bancos y con todos tus acreedores. Plantéales tu situación y busca renegociar la deuda. En algunos casos pueden ofrecerte planes de mensualidades fijas para que termines de pagar. Intenta ajustar de la mejor manera tus deudas para evitar que los intereses se sigan incrementando.

 

4. Replantéate tu situación

Además de reducir gastos, ¿tienes forma de generar nuevos ingresos? Si tienes una habitación extra podrías rentarla. Podrías vender algo por internet o pensar en ideas para generar más ingresos. Si consigues más liquidez sin cambiar tu estilo de vida, podrías utilizar esos ingresos para reducir tu deuda más rápido y para crear un fondo para emergencias.


Vacuna a tu cartera para que no vuelva a enfermarse

Si sigues los pasos mencionados anteriormente, lograrás ayudar a que tu cartera se recupere. Posiblemente tendrás unos meses con algo de tensión, pero ver cómo tus finanzas van regresando a un buen balance, será un gran motivador para seguir adelante. Una vez que retomes el control considera estos puntos para no volver a caer en una situación similar:

 

  1. Gastos hormiga: son las pequeñas fugas de dinero, que justo son tan pequeñas que no las notamos. Se trata del café de la mañana, la botella de agua, los chicles, etc. Gastos tan aparentemente insignificantes que olvidas presupuestarlos, pero que al sumarlos representan una cantidad muy fuerte que pagas mes con mes. Evítalos anotando diariamente tus ingresos y gastos. Al concientizarte será más difícil que despilfarres.
  2. Planeación: organiza con anticipación tus gastos. Si sabes lo que tienes que reservar para cada compromiso, estarás consciente de cuánto es el dinero con el que realmente cuentas y evitarás gastar de más.
  3. Presupuesto: tu presupuesto mensual es la forma en la que mejor puedes organizar tu dinero. Presupuesto no significa castigarte, puedes incluir salidas sociales, compras, regalos, lo que tú quieras, con la diferencia de que si lo tienes considerado no será un gasto impulsivo que saque de control tu cartera, sino algo que ya tenías considerado. ¡Haz tu presupuesto!
  4. Rebajas: Las rebajas son un arma de doble filo. Podrías comprar de más por aprovechar las ofertas pero también podrías comprar algo que tenías contemplado a un precio más bajo. Aprovecha correctamente las rebajas y ponlas de tu lado.
  5. Tarjetas de crédito: Está bien tener una tarjeta de crédito, pero vuélvete lo que coloquialmente se conoce como “totalero”, o sea que paga el total de lo que consumió. Las tarjetas te dan algunos beneficios como puntos extra o la posibilidad de pagar a meses sin intereses, pero recuerda liquidar tu deuda mes con mes y sobre todo sé consciente de que las tarjetas no son una extensión de tu salario sino una herramienta de pago. ¡Úsalas correctamente!
  6. Ahorro antes que gasto: Cada mes deberías de anotar en tu presupuesto tu ahorro como el primer gasto que harás. Esto es un pago que te haces a ti mismo y que te ayuda a tener cierta cantidad para emergencias o para el retiro. Págate primero a ti y lugo a los demás, empieza mes con mes ahorrando.

Grillete finanzas invested

Después de leer esto tu cartera y tú podrán vivir menos estresados. Este plan de acción es una herramienta práctica que te ayudará a sanar tus finanzas y si sigues estos pasos verás que muy pronto manejarás tus finanzas como un experto. Así que a tomar acción y aplicarle este tratamiento intensivo a tu economía. Gracias por leernos, Equipo Invested.