Artículo escrito por Curadeuda

 

Para el óptimo manejo de las finanzas personales es ideal buscar aliados por doquier. En la tecnología podemos encontrar al amigo perfecto con la fórmula ganadora. 

 

No cabe duda que la tecnología y el sector financiero hacen una mancuerna ganadora en todos los sentidos. Hoy en día es posible llevar al banco dentro de nuestro pantalón. Podemos gestionar desde cualquier lugar nuestras finanzas personales en tiempo real, desde un dispositivo móvil, scrolleando en la pantalla con los dedos. 

 

Pero no tan rápido ¿por qué es tan importante administrar correctamente las finanzas personales?

Muy sencillo. Primero que nada nos sirve para estar prevenidos ante cualquier tipo de crisis financiera. Su característica principal es que son impredecibles. Ejemplos, accidentes, emergencias, enfermedades, desempleo, recesión económica, entre otras grises circunstancias que pueden dejarnos en situaciones adversas como el sobreendeudamiento e incluso la ruina.

Crear consciencia sobre cómo gastamos e invertimos el dinero es imprescindible para hacer posible una transformación en nuestras finanzas personales, no importa si gozamos de abundante sueldo o si los ingresos son limitados.

Tomar el control sobre nuestros recursos nos permitirá entender el dinero para luego multiplicarlo, no importa la situación en la que nos encontremos. Esta práctica es para cualquiera. 

 

Por supuesto es una actividad que requiere de disciplina, esfuerzo, sacrificio y, sobretodo, inteligencia financiera. 

A continuación daremos paso a enlistar una serie de consejos para llevar la relación con nuestras finanzas personales a otro nivel. Dicha lista y sus consejos tienen base en  modelos comprobados, dogmas financieros y reglas básicas, que serán de mucha utilidad para quien desee cambiar su estilo de vida.  ¡Iniciemos!

 

1. En sus marcas, listos, ¡fuera!: Debemos determinar realmente cuál es nuestro punto de partida. Consiste en elaborar un balance de nuestra situación financiera.

Este balance incluirá activos: ahorros, dinero en efectivo y propiedades que tengamos. Asimismo los pasivos: todas las deudas y pagos por cumplir. Ejemplos, la renta, alimentación, vivienda, educación, salud, entretenimiento, transporte, etcétera.  

Una vez que tengamos este balance confeccionado, debemos proyectar a futuro la evolución de nuestra economía personal: evaluar los riesgos y cambios a los que estamos expuestos así como las metas y objetivos que queremos alcanzar.

 

2. Plantea y cumple objetivos: Para planificar adecuadamente nuestras finanzas personales debemos fijarnos una serie de objetivos a corto, mediano y largo plazo. Estos pueden ser eliminar deudas, hacer que la quincena rinda, ahorrar, buscar nuevas fuentes de ingresos, mejorar la calificación en el historial crediticio, etcétera.

Las metas y objetivos dependen de cada quien, pero deben ser coherentes, realistas y alcanzables. Considerando implicaciones, riesgos y sacrificios para conseguirlas.

 

3. Termina con las obligaciones pendientes: El exceso de deudas es un lastre que impide plantear objetivos claros y limita nuestra capacidad de ahorro.

Salir de deudas es fundamental para cambiar nuestras finanzas personales.  Para hacerlo podemos usar alguna de las siguientes opciones:

- Estrategia “tsunami”: Se ordenan las deudas de menor a mayor según la tensión psicológica que nos generen.

- Estrategia de “intereses más altos primero”: Se ordenan las deudas según el tipo de interés y se eliminan primero los adeudos con la tasa más alta. 

- Repara tu deuda: Para casos graves de sobreendeudamiento la opción más viable es acudir a una Reparadora de Crédito. Instituciones como Cura Deuda le permiten a sus clientes cubrir sus obligaciones financieras atrasadas pagando  mucho menos de lo que deben y bajo un programa de ahorro personalizado que no perjudica en nada la economía personal. 

 

Por último es indispensable seguir las recomendaciones y normas básicas para el buen manejo de las finanzas personales:

-  Promover el gasto útil eliminando el gasto hormiga, por ejemplo.

- Elaborar un presupuesto que incluya gastos fijos, variables, capacidad de ahorro y de endeudamiento.

- Contar con un fondo de emergencias.

- Informarse para usar con responsabilidad los servicios y productos financieros del mercado. 

- Conocer a través de las diferentes alternativas de acceso a la información, cómo usar las diferentes herramientas de inversión para hacer crecer el dinero. 

- Mantenerse actualizado

Ya que sabemos porqué es importante administrar correctamente el dinero y conocimos algunos consejos para tenerlo siempre bajo control, regresemos al tema de la tecnología. 

Las herramientas tecnológicas nos ayudan a hacer del manejo diario de nuestras finanzas una tarea más sencilla y amigable. 

 

Por ejemplo la banca digital o las apps móviles. Con ellas podemos:

- Administrar cuentas: La banca móvil te ayuda a controlar tus finanzas de mejor manera. Puedes programar alertas para no olvidar fechas de pago. Puedes ver el registro de todos los movimientos de tus cuentas. Al poder revisar en cualquier momento tu estado de cuenta podrás manejar de mejor manera tus recursos

- Domiciliar pagos y servicios: Sin salir de casa puedes domiciliar diversos pagos como la luz, agua, cable, teléfono, colegiaturas, tarjetas de crédito, etcétera. También puedes pagar o transferir al instante a terceros sin usar efectivo.

- Elaborar un presupuesto: Aplicaciones como Finerio te permite definir cuánto vas a gastar, crear apartados de ahorro para esos gastos e incluso activar o desactivar tus tarjetas de créditos y débito cuando quieras. 

- Contar con la seguridad de que tu dinero siempre estará protegido y a tu disposición: Recibirás alertas y notificaciones de todas tus compras, movimientos y transacciones. 

 

Ahora ya lo sabes, la tecnología puede facilitarte el manejo de tus finanzas personales. El buen manejo de los recursos nos abre las puertas a más y mejores oportunidades en todos los aspectos de nuestra vida.