¿Alguna vez te has preguntado para qué quieres ahorrar? Aunque pueda sonarte extraño, esto sería lo primero que debes de considerar antes de iniciar un plan de ahorro y muchísima gente no lo hace. Simplemente ahorran porque es lo correcto. A continuación encuentra algunas ideas de por qué debes de ahorrar, cómo planear tus ahorros y cómo mantenerte motivado para no dejar de hacerlo en el camino.

Por Equipo Invested

Si tienes claros tus objetivos y además, las razones por las que quieres ahorrar verdaderamente te inspiran, será mucho más fácil establecer el paso a paso para alcanzar dichos objetivos y llegar a la meta. Es por eso que preparamos este artículo para ayudarte a ahorrar de una forma mucho más efectiva y de acuerdo a tus objetivos. ¡Toma nota!

Tu ahorro debe de tener una misión

Si decides ahorrar por ahorrar es muy probable que termines gastando el dinero antes de lo pensado en algo que no tenías pensado adquirir. Esto pasa porque cuando no tienes una meta que te inspire a hacer un esfuerzo, no le encuentras sentido y simplemente dejas de hacer dicho esfuerzo. En cambio, tener un destino que quieres alcanzar, hace que conforme te vas acercando, tu motivación crezca y se mantenga hasta el final.

Por eso es importante que antes de iniciar tu plan de ahorro te hagas las siguientes preguntas:

¿Para qué quiero ahorrar?
¿Por cuánto tiempo quiero ahorrar?
¿Qué cantidad puedo ahorrar periódicamente?

Esto te ayudará a establecer tu plan, tus objetivos y los pasos a seguir para alcanzarlo.

El presupuesto

Esta palabra nos asusta un poco. La primera vez que se hace un presupuesto puede resultar un tanto molesto. Al poner por escrito tus entradas y salidas de dinero, confrontas tus hábitos al gastar. Este proceso de confrontación te puede generar sentimientos de frustración o molestia y por eso es normal sentir cierta resistencia a hacerlo, sin embargo este es uno de los primeros pasos a dar cuando estás intentando ahorrar. Además es muy importante que lo escribas: si registras todos tus ingresos y egresos, ya sea en papel o en electrónico, no tendrás que recordarlos, los tendrás más presentes y por lo mismo será más sencillo hacer un diagnóstico y ajustes en caso de ser necesario. Así que apunta todos tus movimientos de dinero y entiende tus patrones, malos hábitos y áreas de oportunidad. Así podrás hacer los cambios para verdaderamente cumplir tus metas a futuro.

Empezar a ahorrar por objetivos: el primer paso

Para ahorrar con objetivos claros, es necesario establecer metas concisas que quieras alcanzar, escribirlas y empezar tu ahorro. Si te cuesta trabajo, puedes iniciar con pequeñas cantidades en lo que vas acostumbrándote a hacerlo. Lo más difícil es dar el primer paso, pero una vez que lo logras, el ahorro puede volverse parte de tus hábitos y no te costará tanto trabajo.

Otra buena forma de “obligarte” a ahorrar es automatizar tu ahorro. En algunos bancos y fondos de inversión tienes la posibilidad de programar retiros periódicos que se realicen automáticamente y se vayan a una cuenta distinta. Esta es una forma sencilla de domiciliar tu ahorro y hacerlo en caso de que seas de las personas a quienes “se les quema el dinero en las manos”.

Primero págate a ti

Es muy importante que te metas esto a la cabeza: ahorrar no es algo que hagan las personas a las que les sobra el dinero, al contrario, es para cualquiera que quiera cumplir metas específicas y necesite reunir cierta cantidad para hacero. Por eso, cuando tengas ingresos, primero reserva una parte para ahorrar y después destina recursos a tus gastos, diversión, comidas, compras y demás.

Ahorro dependiendo del tiempo

Puedes ahorrar a corto, mediano o largo plazo. Cada tiempo tiene beneficios y funciona para determinados objetivos. Revisemos el ahorro dependiendo del tiempo:

Ahorro a largo plazo: Se trata de ahorrar para el futuro lejano, en la mayoría de los casos para el retiro. Lo ideal es empezar con éste a la brevedad. Ya sea que lo hagas por tu cuenta en algún fondo de inversión o a través de alguna AFORE o asesor financiero, hay que invertir este dinero para que trabaje durante mucho tiempo y genere rendimientos. El secreto para este ahorro es ser constante durante un largo periodo, más que invertir grandes cantidades por poco tiempo. Y sobre todo debes comprometerte contigo mismo a no tocar ese fondo bajo ninguna circunstancia.

Ahorro a mediano plazo: Aquí puedes ahorrar para compras grandes que tienes pensado hacer: un coche, una casa o el viaje de tus sueños son algunos ejemplos. Cuando quieres cumplir determinada meta, puedes reservar cierta cantidad de dinero de manera mensual para gastarlo en lo que quieres. Trata de no tener ese dinero en tu cuenta de gastos para no caer en la tentación de tocarlo. Resérvalo en una cuenta o fondo independiente hasta que reúnas la cantidad necesaria.

Ahorro a corto plazo: Este es el dinero que utilizarás dentro de poco tiempo, en el corto plazo. Puedes tenerlo para enfrentar alguna emergencia o para darte algún gusto, como un gadget, equipo deportivo, cambio de teléfono celular, etc. Es conveniente que este dinero esté más accesible, justo por si tuvieras alguna emergencia.

Mantenerte motivado para ahorrar

Puede costarte mucho trabajo permanecer motivado para ahorrar ya que es fácil perder el foco y empezar a gastar dinero en las cosas que te den gratificación inmediata. Para no olvidar tus objetivos a largo plazo, toma en cuenta estos 4 puntos que pueden ayudarte:

  1. Anota tu motivación y trata de que sea algo que verdaderamente te genere ganas de ahorrar. Ahorrar porque es lo correcto no va a ser suficiente, necesitas algo que te inspire.
  2. Piensa qué quieres conseguir. Toma el objetivo final (a largo plazo) y divídelo por tiempos. Por ejemplo: Juntar cantidades grandes puede sonarte difícil. Pero si pensamos en que para llegar a 1 millón en 10 años debes de ahorrar 100 mil al año y esto son un poco menos de 8,400 al mes, ¿ya no suena tan descabellado, verdad? Como dice el dicho “divide y vencerás”.
  3. Revisa tus metas: Si pierdes la motivación, tal vez tus metas ya no son tan inspiradoras para ti como lo eran cuando las estableciste. Esto significa que es momento de revisarlas y replantearlas. Vé qué ha cambiado en ti, en tu entorno, en tus prioridades. Ajusta tus metas a tu momento de vida y sigue con tu ahorro.
  4. Date un premio cuando llegues a tu meta o metas. Esto te ayudará a sentir gratificación inmediata y será más sencillo que puedas mantener el hábito.

El ahorro por objetivos es una forma inteligente de plantear tus estrategias, administrar tus ingresos e integrar el ahorro como un hábito diario en tu vida.

Esperamos que este texto te resulte de mucha utilidad y te ayude a plantear tus metas financieras con más claridad. ¡Gracias por leer! El Equipo de Invested.