¿Te cuesta trabajo ahorrar y mucho más cuando se trata de ahorrar para el retiro? No eres el único al que le pasa y aquí te decimos por qué ahorrar puede ser para muchos un verdadero dolor de cabeza.

 

Pensar en el ahorro suele ser algo molesto y hasta angustiante. Es algo que sabemos que tenemos que hacer pero nos cuesta mucho trabajo. Tranquilo, aquí no vamos a darte sermones, simplemente te explicaremos por qué te sientes así y cómo puedes mejorar tus hábitos de ahorro.

Ahorrar es un hábito que requiere constancia, disciplina y un compromiso que debemos de hacer con nosotros mismos. Hay muchas formas y herramientas con las que podemos ahorrar, pero dar el primer paso suele ser difícil. Sobre todo porque tenemos una serie de barreras que se interponen entre nosotros y nuestra intención de ahorrar. Toma nota de estos 7 puntos y mira si te identificas con alguno de ellos.

 

1. La inmediatez

Estamos acostumbrados a un mundo de inmediatez en el que preferimos las gratificaciones instantáneas en vez de pensar en plazos mayores. Distintos científicos e instituciones han realizado estudios de comportamiento para comprender cómo es que tomamos las decisiones, no sólo hablando de ahorro sino en términos generales y el comportamiento coincide al notar que en general buscamos lo inmediato. En el ámbito del ahorro y en particular el ahorro a largo plazo (retiro), solemos percibir una recompensa inmediata como algo más atractivo que una recompensa incluso mayor a largo plazo. Mira este estudio que la CONSAR realizó acerca de los hábitos de ahorro para el retiro en México.

Resumiendo: Nos resulta más fácil tener una gratificación aunque sea menor pero recibiéndola de inmediato, que algo aunque sea mayor pero que recibiremos más tarde.

 

2. La desidia

Solemos dejar todo para después. Procrastinamos muchísimo en todas las áreas de nuestra vida y esto incluye también nuestro ahorro. Sabemos que tenemos que ahorrar, pero lo dejamos para mañana, para la siguiente semana, para dentro de un mes. La tentación de hacer otras cosas, usar nuestro dinero para proyectos o planes cercanos, realizar compras y demás, suele vencer a la voluntad de iniciar nuestro ahorro. Es así como vamos postergándolo, hasta que ya es muy tarde: nos damos cuenta de la gravedad de la situación cuando necesitamos dinero urgentemente y no tenemos ningún respaldo.

Resumiendo: Postergamos eternamente el ahorro en vez de empezar hoy.

 

3. Nos cuesta mucho trabajo perder

El hecho de tener que sacar nuestro dinero del banco para moverlo a nuestra cuenta de ahorro, es algo que puede generar muchísima incomodidad. No nos gusta perder nuestro dinero y menos cuando vemos que estamos “pagando” por algo que no vamos a recibir de inmediato. Para vencer este obstáculo, podemos presupuestar el ahorro, mover nuestro dinero destinado a ahorrar desde que recibimos nuestro pago mensual o incluso automatizarlo para no tener que dar ese paso o enfrentarnos a esa “pérdida” de forma manual.

Resumiendo: Ahorrar nos hace sentir que estamos perdiendo nuestro dinero.

 

4. Nadie nos enseñó

Este punto es así de sencillo y sin embargo puede ser una de las principales causas por las que nos cuesta tanto trabajo ahorrar. Si nadie te inculcó el ahorro o técnicas para administrar tu dinero desde niño, puede ser más complicado aprender estos hábitos cuando ya somos mayores. Muchos de nosotros estamos acostumbrados a gastarnos el total de lo que ganamos e incluso cantidades superiores con el mal uso de herramientas de crédito como tarjetas o préstamos personales. Este hábito viene desde la niñez, cuando nos gastábamos todo nuestro domingo en dulces o juguetes: sabíamos que la siguiente semana llegaría más dinero así como hoy sabemos que la próxima quincena llegará nuestro sueldo. ¿Y cuándo nos retiremos?  La ventaja es que si tienes identificada esta situación, puedes aprender a ahorrar hoy: existen cursos, libros, incluso asesores patrimoniales que pueden ayudarte a hacer un plan de ahorro a tu medida para que desarrolles este nuevo hábito. Nunca es demasiado tarde para aprender.

Resumiendo: No ahorramos porque nadie nos enseñó a hacerlo, pero siempre estás a tiempo de aprender.

 

5. Esperamos ahorrar cuando ganemos más

Es muy común que más de una vez hayas sentido que tu sueldo actual no sea suficiente y te gustaría ganar más. Hablando de ahorro muchas veces postergamos este hábito pensando que ahorraremos cuando ganemos más. Sin embargo el ahorro es un tema de constancia, no de cantidades. Es importante que aunque sea una cantidad pequeña, inicies tu ahorro lo antes posible. La constancia y la dedicación serán lo que te dará resultados a largo plazo.

Resumiendo: No ahorramos porque queremos ganar más, aunque es mejor empezar a ahorrar hoy aunque sean cantidades pequeñas.

 

6. Porque tenemos muchos gastos

Al tener una cantidad importante de gastos actuales, los gastos futuros pasan a un segundo plano. Nos enfocamos en cubrir las necesidades inmediatas y no le damos un lugar al ahorro. Una forma de solucionar esto es pensar en tu ahorro como un gasto actual. Así como pagas el teléfono y el gas, también asigna una cantidad fija a tu ahorro y presupuéstalo. Dale prioridad a este pago, para conseguirlo podrías reestructurar deudas, reducir gastos hormiga, buscar una fuente alternativa de ingreso. Lo principal es que desde el día 1 del mes sepas que ese es un gasto que debes hacer. Tu principal compromiso hoy es contigo mismo.

Resumiendo: No ahorramos por darle prioridad a los gastos actuales, presupuesta hoy tu ahorro y también dale prioridad.

 

7. Pensamos que hay que ahorrar lo que nos sobra

Este es un error muy común: pensamos que debemos de ahorrar el dinero que nos sobra en vez de ahorrar como hábito. Si tu intención es ahorrar lo que te sobra, tenemos noticias: jamás te sobrará dinero y por lo tanto jamás ahorrarás. Hay que reservar desde el inicio una cantidad que ahorraremos y posteriormente hacer pagos, planes y compras. El ahorro debería de ser tu primer compromiso financiero contigo mismo. 

Resumiendo: Ahorrar lo que nos sobra hace que no ahorremos, hay que programar el ahorro desde el principio.


Como ves no estás sólo, son muchas las personas que como tú tienen dificultades al pensar en ahorrar y estas son algunas de las causas más comunes. Afortunadamente las herramientas para hacer de tu ahorro un hábito sencillo de adoptar son cada día mayores. Platícanos: ¿has identificado alguna otra razón por la que no ahorras? Compártenos tu experiencia y ayúdanos a entenderte mejor para ayudarte más a tener mejores hábitos financieros.

 


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